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| Testigos silenciosos |
| Domingo 05 de Febrero de 2012 11:40 - 5102 Lecturas. |
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Desde hace un par de años, las calles de Bariloche se convirtieron en mudos testigos de una infinidad de reclamos y manifestaciontes de los vecinos con distintas problemáticas. Las Crónicas de Hans Schulz para B2000 proponen acompañar, junto a Fabiana Ertola, algunas de las simbólicas y fundamentales marchas en reclamo de Justicia.
Marchas cruzadas Bariloche - 17 enero 2012 Fabiana Ertola / Hans Schulz Mandamientos de a pie La voluntad de caminar en las calles de una ciudad tras los devastadores efectos de una tragedia como la de junio de 2010 que se pretende no se reitere y se repare de algún modo, no tiene únicas expresiones, mensajes unívocos, ni interlocutores unitarios. A medida que la tragedia original va creando su propia historia en el devenir, las condiciones que dieron origen al conflicto inicial mutan. Detrás de ella sin embargo viejas antinomias se siguen expresando. Los pasos sobre las aceras de una marcha suenan, mueven las vistas, las preguntas y también los prejuicios. Salen al encuentro o desencuentro de los otros conciudadanos, con algo de lo previsible y algo de lo azaroso. Confirman pero también sorprenden intentando tallar en la opinión pública y en el campo de la periódica representación política. “Son esos de los tres ladroncitos del alto” escuchamos decir a un matrimonio que saboreaba su café en uno de los tantos locales de la calle Mitre, muy lejos del lugar de los hechos. “Son esos de los de Bonefoi” decían otros mientras pensábamos si acaso la justicia -en el caso de Diego- ya no había hablado. (1) Es que los que caminan por momentos generan rechazos o indiferencias, en otras –por desgracia- parecen constituirse en una suerte de espectáculo callejero y por último a fuerza de persistencia colectiva , construyen conciencias y ayudan a develar verdades que se hacen eficaces cuando demostradas judicialmente disputan desvirtuadas predominancias morales, dudas propias del desenvolvimiento de los hechos e innumerable discriminaciones sociales que se hacen visibles en la inmediatez de los comentarios de lectores interactivos de los diarios. De la tradicional y revisada carta de lectores a la opinión directa, visceral y brutalmente honesta del facebook, espejo del amplio espectro de los modos de pensar que siguen latentes en la ciudadanía. El último 17, fecha en la que se expresa mes tras mes la exigencia de verdad, justicia y condena con cárcel común y efectiva a los responsables de las muertes de Diego, Nino y Sergio, fue expresión -al finalizar la misma- de un escenario inesperado que es de nuestro interés analizar pues continúa haciendo visibles realidades y carencias sustantivas de la democracia. Acuerdos y desacuerdos silenciosos pero activos que se tejen en la profundidad de las barriadas de nuestra ciudad. Una escena en la Plaza Las puertas abiertas de la Municipalidad, la eliminación del vallado alrededor de la Comisaría y la espera de la marcha por parte de la plana política presente que intentó dar continuidad en la interlocución a los compromisos asumidos por el Intendente Omar Goye durante la marcha y el dialogo abierto el 17 de diciembre pasados tejieron una primer parte del escenario. Karina Riquelme –viuda de Sergio Cárdenas- había leído palabras que expresaron la demanda de los familiares aún sin justicia y estos recibieron por parte del secretario de Gobierno Jorge González y la presidenta del Concejo Deliberante María Eugenia Martini, la posibilidad de conformar una mesa de trabajo para lograr la eliminación de la querella municipal iniciada por el incendio de la comisaria al levantarse la feria judicial. Hasta aquí lo esperable atendiendo a los resultados de la movilización del mes anterior y una cierta apertura a otro tipo de comprensiones. Sin embargo, al finalizar el diálogo otra marcha irrumpió sobre las escalinatas de piedra del municipio con un reclamo que en los hechos y eligiendo la misma fecha pareció expresar otra lógica. Entre las exigencias solicitadas a políticos y jefes policiales presentes - ausentes durante la primera marcha - se percibía en algunos de los manifestantes una defensa de las fuerzas policiales que traía ciertas reminiscencias a las de junio del 2010. Signos que aunque tenues intentaron re-instalar la cuestión de la seguridad. Una seguridad reducida al enfoque de la “mano dura”, represión y “derechos humanos para todos”. Pero el agua pasó bajo el puente y la heterogeneidad de la marcha junto a los visibles problemas sociales y policiales no resueltos, no lo permitió. Es bueno preguntarse entonces cuanto se ha podido develar y cuán lejos estamos aún de lograr policías de formación humanista y profesional, sostenidos en principios éticos e irreprochables de respeto a la ley y los derechos humanos. El Poder Judicial, uno de los tres poderes fundamentales de la democracia, también deberá hacer lo suyo para recuperar su credibilidad frente a una ciudadanía que desconfiada e indiferente ha visto como en los últimos años se ha ido abriendo la brecha entre las declamaciones formales de juristas y políticos y la actividad judicial real. (2) ![]() Pequeños familiares de Uma y familiares de Sergio y Nino comparten la plaza en demandas disímiles Pobreza, policía y barriada El trágico tiro asestado en los pulmones a Uma, la niña de 3 años que se recuperó en el Hospital Zonal y ha vuelto a su casa y el pedido de “Justicia y Seguridad para los niños” por parte de sus familiares y vecinos frente al accionar peligroso e irresponsable de algunos jóvenes armados en el Barrio Bella Vista, tuvo su expresión el mismo 17, aunque en distinto horario. Bajo una mirada ingenua solamente una coincidencia casual. Bajo una mirada más escéptica una conjunción paradójica que despierta suspicacias. Con velas y aplausos cerrados y apesadumbrados las voces reclamaron en un inicio simplemente Justicia. Sin embargo a diferencia de la marcha anterior dirigida claramente al poder ejecutivo comunal y al reclamo de celeridad en el manejo de las causas, la carta y la interpelación pública que expresaban un conjunto matizado de ideas vecinales fue dirigida fundamentalmente a los dos jefes policiales que se hicieron presentes al acercarse la columna popular. El 17 carga con la exigencia sistemática y defendida durante más de un año basada en lo sucedido en San Carlos de Bariloche pero amplificada en cientos de denuncias de casos de represión y abuso punitivo de las fuerzas de seguridad de la provincia sobre la absoluta necesidad de castigar y condenar el delito policial modificando severamente la dirección, formación y accionar del conjunto de las fuerzas de seguridad rionegrinas. Con Diego, Nino y Sergio se expresan también Guillermo Garrido, Guillermo Trafiñanco y hasta el último caso del joven Nicolás Scorolli en Cipolletti. Todas las balas hieren o matan. Pero aquellas que están en manos de la policía no son iguales a las de posesión civil. Las responsabilidades deben ser claramente diferenciadas y de ninguna manera homologables. La violencia social entre pares y vecinos constituye un flagelo y es un producto histórico y estratificado de políticas de empobrecimientos sistemáticos que se expresan en ciudades que crecen expansivamente con brutales inequidades, sumatorias de privaciones y accesos a la tierra, a una vivienda digna, a la salud, a la educación en una compleja trama de carencias que deterioran severamente la vida de toda persona. En las barriadas humildes, la desesperanza, las intolerancias y la realización de deseos muchas veces imposibles de alcanzar se potencian y los tiempos necesarios de espera que en las capas medias y altas de la sociedad tienen posibilidad de organizarse son altamente débiles, especialmente en las juventudes cargadas de anhelos bajo el hechizo de una publicidad sistemática de un estilo de vida imposible de alcanzar. En los márgenes de la ciudad sin carencias las urgencias son mayores y los acuerdos tácitos de convivencia más frágiles. Allí, como en toda ciudad moderna, los asentamientos precarios albergan a una gran parte de la población urbana excluida de los enclaves residenciales de las capas medias y altas. Bariloche, imaginada como una isla centroeuropea en un mar de urbanidad latinoamericanizada no puede escapar a la tendencia global que avanza hacía un entorno de ciudad discriminante y de cierto repliegue comunitario. (1) Sobre las barriadas que va dejando en su camino la ilusión liberal se configuran cadenas de delitos donde no están excluidas innumerable cantidad de veces las fuerzas policiales y agentes civiles ligados al Estado en lugares a veces prominentes del poder. Sólo basta con leer los diarios. Por ello es necesario escuchar, reconocer las demandas, diferenciarlas y no caer en nuevas trampas que sostenidas en problemas sociales verdaderos de nuestra ciudad se manipulan aviesamente para retrotraernos a discusiones infructuosas que no nos llevaran a las necesarias soluciones que habrá que seguir intentando buscar. Coda / Sobre fotos e interpretaciones
“Los muertos de junio”. Cármen Curaqueo, Madre de Nino detrás de la pancarta. Dos marchas, dos reivindicaciones cruzadas, algunas coincidencias y muchas incompatibilidades. Tres rostros que simbolizan la brutalidad policial y un rostro de una niña victima de las inequidades y deshumanidades de una sociedad en crisis. Dos demandas disímiles. La “realidad” se capta de miles de maneras. Los artistas no ven lo mismo que los científicos, ni los adultos lo mismo que los niños. Los fotógrafos por otro lado no ven lo mismo que los camarógrafos que inmersos en el flujo de imágenes producen videos para su posterior edición y producción en los canales de televisión. Los que escribimos tenemos tal vez más libertad porque al no ser víctimas de la tiranía de la imagen podemos, con algo de tiempo a nuestro favor, ordenar nuestras ideas y plasmar sobre el papel algunos conceptos y pensamientos propios. Por eso fue más fácil escribir esta reflexión que seleccionar las fotos que la acompañan. Las palabras responden a nuestras intenciones, las imágenes tienen vida propia. Sin embargo las fotos nos ayudan a entender, a comprender el clima y la atmósfera general de la plaza a lo largo de esas pocas horas del día aniversario. Gracias a Díos la pequeña Uma ha vuelto a su casa. En caso contrario tal vez otra hubiera sido la historia de esta tarde del martes 17 de enero del año 2012. La cruel segmentación de nuestra sociedad que hizo eclosión en el mes de junio del año 2010 -¿tanto tiempo ya? – duerme aletargada e invisible pero vuelve a insinuarse en pequeños gestos, comentarios e intenciones. En otros tiempos políticos y sociales las marchas cruzadas volvieron a mostrar la fragilidad de la sutura que cubre la herida.
Notas: (2) http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-169386-2011-06-03.html http://www.rionegro.com.ar/diario/rn/nota.aspx?idart=731631&idcat=9521&tipo=2 http://www.clarin.com/sociedad/Bariloche-condenaron-prision-Diego-Bonefoi_0_492550849.html (2) http://200.32.2.69/diario/rn/nota.aspx?idart=807046&idcat=9539&tipo=2 (1) “Unidad y diversidad de la urbanización”, Atlas de Le Monde Diplomatique, 2006, página 34. GALERÍA DE FOTOS |



